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Desarrollo de la enfermedad

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los síntomas de la enfermedad se desarrollan en dos fases, una fase aguda y un fase crónica.

La infección de T. cruzi tiene un periodo de incubación de 4 a 10 días, generalmente sin síntomas. Luego se desarrolla la fase aguda que puede durar entre 2 y 4 meses, seguida de la fase crónica que transcurre a lo largo de la vida del enfermo.

La fase aguda comienza con la inoculación de las formas metacíclicas infecciosas y se caracteriza por la presencia de T. cruzi en la sangre. En esta etapa de la enfermedad, los síntomas son mas bien discretos y pueden ser confundidos con un estado un estado gripal. La presencia de fiebre y malestar generla son comunes en esta fase. Sin embargo, casos acompañados de síntomas muy peculiares como el chagoma o signo de Romaña pueden ser diagnosticados más facilmente.

La última es una hinchazón en la zona donde entró el parásito; si esta ocurre cerca del ojo, una inflamación ocular puede aparecer (conjuntivitis con edema del párpado debido a la inoculación de la mucosa). Otros síntomas incluyen edemas subcutaneos (si el triatomino pico la piel), hepatosplenomegalia y taquicardia sinusal.

Durante la fase crónica, el tripanosoma está aún presente en la sangre pero en concentraciones muy bajas. Está mayormente instalado en las fibras celulares cardíacas y las fibras musculares lisas. Los parásitos penetran y se multiplican en las celulas de organos vitales causando daños del tejido irreversibles que interferirán eventualmente con su desarrollo y función. Aproximadamente de 10 a 30% de aquellos que se recobran de la fase aguda desarrrollan casos crónicos.

Los problemas del corazón incluyen:

  1. agrandamiento biventricular
  2. adelgazamiento de las paredes ventriculares
  3. aneurismo apical
  4. amplio infiltrado linfocítico

Los casos crónicos pueden llevar a la muerte debido a una falla cardíaca producida por la destrucción de los músculos del corazón por los parásitos.

Las complicaciones ganstrointestinales debidas a la infeccióon parasitaria de las células nerviosas que regulan la peristalsis pueden llevar a la dilatación del esófago (mesoesófago) y/o colon (megacolon)

Tanto en el período temprano (también llamada forma indeterminada) como tardío de la fase crónica pueden ser asintomáticos.

   

¿Qué daño causa el parásito al insecto?

 

 

Aparentemente T. cruzi no causa gran daño al huesped invertebrado. Pero existen evidencias de que T. cruzi causa un efecto inhibidor en el sistema inmune, y reduce la supervivencia de los chipos infectados sujetos a un segundo factor de ser etres como hambre o dosis subletales de insecticidas.

 
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